La huelga general del 29 de septiembre ha tenido, como en la mayor parte de acontecimientos políticos, diferentes vencedores: para la derecha ha sido un rotundo fracaso, para el gobierno una discreta participación y para los sindicatos un amplio y contundente triunfo. Nada nuevo bajo el sol. No obstante desde el punto de vista de un espectador parcial, parece que no ha tenido el seguimiento que podía esperarse en respuesta a las medidas de política económica tomadas por el gobierno.
Lo que es sorprendente es que los que se justifican por no haber participado en esta huelga dado que no se apoyó la huelga funcionarial (funcionarios) tampoco participaron de aquella. Nos estamos volviendo tan egoístas que no somos capaces de defender ni nuestros propios intereses. Continuando con esta línea de sorpresa, tenemos que escuchar lo que nos dice nuestro presidente, que asegura estar haciendo "una política de izquierdas", cree que "si no estuviera atento a los mercados sería un irresponsable", según el periódico 20 minutos; yo no se que pensar, dudo entre creer que el presidente piensa que si él lo dice nosotros nos lo creemos o que, realmente piensa que está haciendo política de izquierdas; esto último sería mucho más penoso por que demostraría la opinión que tiene sobre lo que es izquierda y derecha (debió perderse el programa de Barrio Sésamo que trataba esta cuestión). Continuando con mi sorpresa escuchamos decir a Zapatero: "Dentro de unos años se verá que hicimos lo que tuvimos que hacer", según el periódico El plural del viernes día 1 de octubre; lo que no dice el señor Presidente es que dentro de unos años él no será el responsable de la política económica de esta país y que, junto a sus compañeros de la clase política, ya se han preocupado de no hacer leyes que nos permitan a los ciudadanos pedirles responsabilidades por sus errores, intencionados o no.
Por otro lado escuchamos las declaraciones de la vicepresidenta económica en cuanto a que las medidas de ajuste no se han terminado con las actuales; por supuesto quedan otras de mayor calado: Disolver el Estatuto de los Trabajadores y la Negociación Colectiva.
Y para finalizar otra burda mentira sobre la imposición de un nivel más alto en IRPF para los que ganen más de 120.000,00€: El hecho es que, por ejemplo, uno que se dedicase a especular con acciones de Bolsa, oro o cualquier cosa, comprando y vendiendo, y al hacer su declaración de IRPF obtuviera una base liquidable de 120.000 euros, actualmente sólo se le aplicaría el 19% por los primeros 6.000 euros, y el 21% a partir de esa cantidad (y la cuota íntegra a pagar sería de 25.080 euros). En cambio un asalariado de alto nivel que al hacer su declaración de IRPF obtuviera también esa misma cantidad de 120.000 euros en su base liquidable, pagaría actualmente por tramos unos porcentajes del 24%, 28%, 37% y 43% con lo que su cuota íntegra a pagar sería un total de 44.716 euros. Por tanto el trabajador asalariado pagaría hasta un 22% más que el especulador por los tramos más elevados de sus ingresos y su cuota íntegra a pagar sería entonces 19.636 euros superior a la del especulador, algo más de 3 millones de las antiguas pesetas.
Como se puede observar a la simple inspección de las figuras anteriores, nos esperan tiempos futuros muy duros señores.