Mientras el gobierno socialista continúa haciendo referencia a los sacrificios necesarios que tiene que hacer la clase media (asumiendo, erróneamente, que son la mayoría de la población) para salir de la crisis, el Partido Popular ha comenzado a utilizar la expresión de clase trabajadora, llegando incluso a definirse como el partido de los trabajadores. Una metamorfosis política, no carente de oportunismo político. El PP quiere subrayar que el PSOE está cambiando su compromiso tradicional con la clase trabajadora, abandonándola no sólo en la terminología utilizada en su discurso, sino también en sus políticas públicas. El descenso de los salarios de los trabajadores y empleados públicos y la destrucción de empleo (que tiene lugar como consecuencia de la reducción del empleo y gasto público), así como la congelación de las pensiones, ha sacado a la luz una serie de vulnerabilidades del Partido Socialista Obrero Español, que el PP intenta utilizar presentándose como el auténtico defensor de los trabajadores, medida oportunista e inteligente, que de ser exitosa le supondría su victoria electoral, deseada, por cierto, por la mayoría de los medios de información y persuasión de mayor difusión en España.
Los datos demuestran la falsedad de esa afirmación. El primer dato, que el PP muestra a su favor es el descenso del desempleo durante le periodo 1996-2004. Pero se olvida que la calidad de la mayoría de puestos de trabajo creados fue baja, desaprovechando la oportunidad de crear mejores puestos si se hubieran seguido políticas públicas distintas. El gran crecimiento en la creación de empleo en aquellos años se centró en la construcción, consecuencia del boom inmobiliario dirigido por el complejo bancario sector inmobiliario-industria de la construcción, que se convirtió en el eje del crecimiento económico del país. Este complejo, que el PP estimuló con sus políticas fiscales y económicas (mediante, entre otras medidas, la desregulación del suelo y de los mercados de trabajo, su reducción de impuestos de las rentas del capital y rentas superiores y su dependencia en la inmigración escasamente regulada), tuvo un impacto enormemente negativo en la economía española, pues absorbió gran cantidad de recursos que tenían que haberse aprovechado para crear mejores puestos de trabajo, con mayor productividad y mejores salarios. En realidad, durante el periodo 1996-2004, la masa salarial descendió, con lo cual las rentas del trabajo como porcentaje de las rentas totales del país bajaron espectacularmente. El PP, aplicando las mismas políticas que propone desarrollar ahora, fue el partido, no de los trabajadores, sino de los empresarios. No hay ningún cambio en sus propuestas que pudiera llegar a resultados distintos, justificando su autodefinición de Partido de los Trabajadores.
Otro dato sería el de la evolución del gasto público social por habitante durante el periodo 1996-2004. Este gasto es el que sostiene el estado del bienestar español, es decir, las pensiones, la sanidad pública, la educación pública, los servicios sociales públicos y otros servicios públicos que determinan en gran manera el bienestar y la calidad de vida de las clases populares, y, muy en particular, de la clase trabajadora. Al final del mandato del supuesto Partido de los Trabajadores (2004), tal déficit social aumentó a 2.243 euros estandarizados (euros modificados para que se puedan homologar en todos los países de la UE-15), el mayor déficit que cualquier país tuviera con el promedio de la UE-15. La causa de ello es que el gobierno Aznar, bajo la dirección económica del Sr. Rodrigo Rato, además de bajar los impuestos, transfirió fondos de las áreas sociales al presupuesto general del Estado (a fin de reducir el déficit del presupuesto del Estado), de manera que cuando, por fin, se consiguió (según dijo Aznar) alcanzar el equilibrio de las cuentas del Estado, ello se había hecho a costa del estado del bienestar español, como más de un líder europeo le recordó. Ello contribuyó al aumento de la pobreza entre los ancianos, que subió durante su mandato de 14% a 30% (Eurostat, 2010) hecho que invalida su profesión de defensores, no sólo de los trabajadores, sino también de los pensionistas. Por cierto, la derecha catalana, CIU, apoyó todas las políticas públicas a las cuales hago referencia.
En España el salario medio (medido en euros constantes) era prácticamente el mismo en 2008 que en 1995. El aumento de la riqueza, resultado del crecimiento de la productividad, se ha ido concentrando en los superricos y ricos de manera que España es, según el Luxembourg Income Study (el centro de datos sobre distribución de renta más creíble), uno de los países desarrollados con mayores desigualdades de renta. El coeficiente Gini (que es el indicador de desigualdad) de España es 0,315, una cifra sólo ligeramente inferior al de EEUU (0,372). Y una de las causas han sido las políticas fiscales regresivas de los sucesivos gobiernos españoles desde 1995. (El tipo máximo impositivo ha bajado 13 puntos durante el período 1995-2010, el bajón mayor en la UE-15). De ahí que las propuestas que sirven para las izquierdas estadounidenses son aplicables también a España. Deberían revertirse las políticas fiscales, exigiendo que los impuestos de los superricos y ricos aumentaran muy marcadamente, no sólo por razones de equidad (en sí un argumento suficiente), sino también por razones de eficiencia económica. La enorme desigualdad es la causa silenciada de la enorme crisis que estamos sufriendo.
Para todos/as los españoles que tengan trabajo, estudiantes, estén desempleados, sean pensionistas o similares y que se sientan desilusionados con un sistema político que no les tiene en cuenta para nada y que cada día es menos solidario con los más desfavorecidos.
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jueves, 31 de marzo de 2011
miércoles, 16 de marzo de 2011
La pesada carga de unas siglas: Independencia política
Dice una antigua leyenda que Dios primero creó aves sin alas. A su debido tiempo, Dios hizo alas y les dijo a las aves: Vengan, tomen estas cargas, y llévenlas con ustedes.
Al principio las aves vacilaron, pero pronto obedecieron. Intentaron levantar las alas con sus picos, pero eran demasiado pesadas. Luego intentaron tomarlas con sus garras, pero eran demasiados grandes. Por fin una de las aves logró levantar las alas sobre sus hombros donde era posible llevarlas.
Poco tiempo después, les comenzaron a crecer y pronto se habían pegado a sus cuerpos. Una de las aves comenzó a mover sus alas y se elevó por los aires. Muy pronto las demás siguieron su ejemplo. Lo que antes había sido una pesada carga, ahora se había convertido en el instrumento que les permitía ir a donde antes no podían, cumpliendo de estar manera el destino para el cual fueron creadas.
El águila es el ave con la mayor longevidad de su especie. Su vida puede llegar hasta los 70 años. Pero hacia los 40 años sus uñas, curvas y flexibles, se endurecen y no consiguen atrapar a sus presas. Su pico, otrora alargado y afilado, también se endurece y curva demasiado. Sus alas pesan demasiado, ya que sus plumas aumentan de grosor y tamaño. Ya le es muy difícil volar
Al majestuoso águila le quedan dos opciones: morir o renovarse. Para empezar el proceso de renovación, el águila busca un refugio en lo más alto de una montaña, a salvo de posibles peligros. Cuando se siente seguro, empieza a golpear su pico contra la pared de la montaña, hasta que lo destroza. Espera pacientemente a que le crezca un nuevo pico, y con él se quita las viejas uñas y las plumas pesadas que le molestan. Todo este proceso dura unos 150 días, en que el águila permanecerá pacientemente esperando que le nazcan las nuevas uñas y un nuevo y brillante plumaje.
Cuando termina todo este proceso, el águila, majestuoso, dueño del cielo, empieza sus vuelos, rejuvenecido y preparado para otros 30 años de vida.
Todos nosotros nos preguntamos en innumerables momentos de nuestra vida: ¿Por qué no renovarnos? Cuántas veces nos hemos “alejado” temporalmente de nuestro entorno y hemos estado sumidos en el silencio, o pensando, o elaborando objetivos diferentes para nuestra vida.
Es bueno y positivo darnos tiempo, elaborar nuestras dudas, re-elaborar nuestros objetivos, cambiar de rumbo. Es positivo liberarse de las ataduras, de las conductas y costumbres del pasado que no nos dejan avanzar. Ellas constituyen una pesada carga que nos impide avanzar, adaptarnos a las nuevas situaciones que se nos presentan, y fundamentalmente, nos llevan a un callejón sin salida donde no vemos opciones.
¿Cuántas experiencias negativas más necesitas para comprobarlo, para estar seguro de que las creencias y vivencias del pasado sólo sirven para atarte a dependencias, a complacer a los demás, a no cuidarte y quererte?
Relaja, cuídate, se honesto contigo mismo y toma las acciones correctas, las que te llevarán, como al águila, a nuevas oportunidades, a volver a recobrar el dominio de tu vida, en definitiva, a surcar, majestuoso como el águila, los caminos y sueños de tu vida.
Un político tiene que responder ante sus votantes con honradez, transparencia en su gestión, honestidad, con la cabeza muy alta, las manos limpias, y dignificado por el trabajo bien hecho a favor de los ciudadanos que depositaron en ellos toda su confianza.
Termino con esta reflexión: los puestos políticos en las instituciones los tienen que ocupar los más capaces para su desempeño. ¿No les parece? Aquí no se pueden tener en cuenta ni el amiguismo ni las prebendas políticas, solo la capacidad de gestión, las ganas de trabajar, la honestidad,….
Al principio las aves vacilaron, pero pronto obedecieron. Intentaron levantar las alas con sus picos, pero eran demasiado pesadas. Luego intentaron tomarlas con sus garras, pero eran demasiados grandes. Por fin una de las aves logró levantar las alas sobre sus hombros donde era posible llevarlas.
Poco tiempo después, les comenzaron a crecer y pronto se habían pegado a sus cuerpos. Una de las aves comenzó a mover sus alas y se elevó por los aires. Muy pronto las demás siguieron su ejemplo. Lo que antes había sido una pesada carga, ahora se había convertido en el instrumento que les permitía ir a donde antes no podían, cumpliendo de estar manera el destino para el cual fueron creadas.
El águila es el ave con la mayor longevidad de su especie. Su vida puede llegar hasta los 70 años. Pero hacia los 40 años sus uñas, curvas y flexibles, se endurecen y no consiguen atrapar a sus presas. Su pico, otrora alargado y afilado, también se endurece y curva demasiado. Sus alas pesan demasiado, ya que sus plumas aumentan de grosor y tamaño. Ya le es muy difícil volar
Al majestuoso águila le quedan dos opciones: morir o renovarse. Para empezar el proceso de renovación, el águila busca un refugio en lo más alto de una montaña, a salvo de posibles peligros. Cuando se siente seguro, empieza a golpear su pico contra la pared de la montaña, hasta que lo destroza. Espera pacientemente a que le crezca un nuevo pico, y con él se quita las viejas uñas y las plumas pesadas que le molestan. Todo este proceso dura unos 150 días, en que el águila permanecerá pacientemente esperando que le nazcan las nuevas uñas y un nuevo y brillante plumaje.
Cuando termina todo este proceso, el águila, majestuoso, dueño del cielo, empieza sus vuelos, rejuvenecido y preparado para otros 30 años de vida.
Todos nosotros nos preguntamos en innumerables momentos de nuestra vida: ¿Por qué no renovarnos? Cuántas veces nos hemos “alejado” temporalmente de nuestro entorno y hemos estado sumidos en el silencio, o pensando, o elaborando objetivos diferentes para nuestra vida.
Es bueno y positivo darnos tiempo, elaborar nuestras dudas, re-elaborar nuestros objetivos, cambiar de rumbo. Es positivo liberarse de las ataduras, de las conductas y costumbres del pasado que no nos dejan avanzar. Ellas constituyen una pesada carga que nos impide avanzar, adaptarnos a las nuevas situaciones que se nos presentan, y fundamentalmente, nos llevan a un callejón sin salida donde no vemos opciones.
¿Cuántas experiencias negativas más necesitas para comprobarlo, para estar seguro de que las creencias y vivencias del pasado sólo sirven para atarte a dependencias, a complacer a los demás, a no cuidarte y quererte?
Relaja, cuídate, se honesto contigo mismo y toma las acciones correctas, las que te llevarán, como al águila, a nuevas oportunidades, a volver a recobrar el dominio de tu vida, en definitiva, a surcar, majestuoso como el águila, los caminos y sueños de tu vida.
Un político tiene que responder ante sus votantes con honradez, transparencia en su gestión, honestidad, con la cabeza muy alta, las manos limpias, y dignificado por el trabajo bien hecho a favor de los ciudadanos que depositaron en ellos toda su confianza.
Termino con esta reflexión: los puestos políticos en las instituciones los tienen que ocupar los más capaces para su desempeño. ¿No les parece? Aquí no se pueden tener en cuenta ni el amiguismo ni las prebendas políticas, solo la capacidad de gestión, las ganas de trabajar, la honestidad,….
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