Visitas

jueves, 1 de mayo de 2014

¡¿ Trabajadores votantes del PP (Partido Peligroso)?!

Que España es un país diferente es una cuestión en la que, seguramente, estaremos la mayoría de acuerdo. Desde 1939 hasta 1975 (36 años), con la muerte del dictador, los trabajadores españoles soportaron una de las más sangrientas y duras represiones que se conocen históricamente, ocasionando que al día de hoy miles de cadáveres de ciudadanos permanezcan en las cunetas de las carreteras, siendo imposible para sus familiares realizar el entierro de esos restos, que sin duda se merecen. A pesar de las duras condiciones en que se desarrollo este tramo de la historia reciente de España, y de la supuesta gallardía de sus habitantes, el insurrecto consiguió terminar sus días en su lecho de muerte sin que nadie ni nada perturbara su expiración.
Tras ese periodo, los mismos poderes que gobernaron con el dictador produjeron una transformación del sistema de convivencia, haciéndonos ver que eso era lo que se entendía por democracia; eminentes próceres patrios nos lo quisieron hacer pasar por un ejemplo para el resto del mundo en semejantes procesos de transición, aunque, sin embargo, todos los partícipes estuvieron de acuerdo en que debía de contener una serie de limitaciones para evitar “excesos democráticos”, como la imposibilidad de juzgar los crímenes del anterior sistema, la revisión de los desahucios de propiedades por los dirigentes del sistema  o la imposibilidad para los partidos republicanos de participar en ese proceso. Los pequeños avances en los derechos comunes conseguidos por los trabajadores, fueron duramente peleados por las poderosas fuerzas que seguían dominando la vida diaria; fueron muchas las manifestaciones y demostraciones de poder popular las que se necesitaron realizar para conseguir siquiera las migajas del pastel.
Actualmente se hablaba de un sistema con un relativo Estado del Bienestar, cuando este no era más que una ínfima proporción del que disfrutaban los países de nuestro entorno. Nuestros padres y abuelos fueron máximos protagonistas de todo lo acontecido hasta hoy. ¿Y ahora, qué pasa? Pues que un partido que gano unas elecciones con un mínimo porcentaje de votos sobre el total de los votantes pero por mor de una ley electoral (consensuada y coparticipada por los dos más poderosos partidos políticos del arco parlamentario, y sus afines nacionalistas) que premia a los partidos más votados hasta con los votos emitidos en blanco, se encuentra en situación de mayoría parlamentaria, que en función de las leyes existentes en España (también elaboradas, pensadas y formuladas por los dos máximos partidos) pueden permitirse eliminar, en el breve plazo de dos años de legislatura, todos los derechos que a los trabajadores les costaron decenios conseguir, así se pretende hacer desaparecer uno de los derechos fundamentales de la Constitución de 1978, como es el de una educación pública de calidad, premiando a la educación privada en detrimento de la pública; la sanidad, intentando y consiguiendo privatizarla; produciendo una reforma laboral que sólo ha servido para disminuir los salarios de los trabajadores (lo que era su verdadera finalidad y no la de creación de empleo, ya que no se podía hacer una devaluación de la moneda), con trabajos más escasos y precarios, con un incremento del número de parados y de familias que no reciben ninguna prestación como jamás se había conocido en el país; con una ley que pretende reprimir hasta las manifestaciones populares; con la puesta a disposición de sus amigos de todos los servicios públicos que puedan ser económicamente rentables; con la privatización de servicios esenciales como es el agua que necesitamos diariamente; con la permisividad hacia la iglesia católica que está registrando como suyos, sin ninguna oposición por parte de las autoridades públicas, todos los bienes que son propiedad de los habitantes de los distintos pueblos que son los que los han construido y mantenido; privatizando los servicios de los registros de la propiedad para que sean los registradores privados los que cobren a los particulares servicios que siendo públicos eran gratuitos; con una situación jurídica de financiación irregular del partido del gobierno que se extiende a lo largo de toda la etapa “democrática” (directamente vinculada a la concesión de contratos administrativos amañados e ilegales a empresas privadas, directamente vinculadas con las donaciones), que ha producido contabilidad fraudulenta y cobros ilegales de todos los dirigentes del partido; desahucios de sus hogares a trabajadores sin ningún ingreso; jueces que son juzgados por atreverse a imputar a impresentables banqueros; “rescates” multimillonarios a bancos sin que ninguno de sus gestores sea responsabilizado del gobierno de esas entidades, sino que antes bien, al contrario, son generosamente compensados económicamente.
Y el próximo día 25 de mayo de 2014 se realizaran las votaciones para los representantes españoles en los órganos europeos, y existe la posibilidad, ya acontecida en otras votaciones similares, de que algunos trabajadores voten al partido de esta derecha rancia y trasnochada, y yo me pregunto ¿cómo es posible que personas que han visto disminuir de manera exagerada sus derechos y libertades como individuos de una clase social, completamente diferente a la que los actuales gobernantes pertenecen, que jamás serían aceptados en ninguno de sus círculos sociales, par más que se autodefinan como “el partido de los trabajadores” en diferido, voten esta opción?
Lo dicho, ESPAÑA país para psiquiatras.