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miércoles, 20 de enero de 2016

Navidad de 2015



NAVIDADES DEL 2015 ¿ENFERMO? ¡¡NO, CON UNA BELLÍSIMA EXPERIENCIA ESPIRITUAL!!

Todo comenzó el lunes, 21 de diciembre de 2015; primer aviso. Mi esposa había tomado unos días de vacaciones que le correspondían en su trabajo y estábamos volviendo del paseo matinal con nuestro perrito. Habíamos hecho un camino distinto de ida y el retorno era por un lugar diferente, pero habitual en estos paseos. Por tanto todo se correspondía con la realidad. De repente y sin previo aviso, le comunique a mi mujer que tenía la extraña sensación de que hoy, en ese momento, yo ya había pasado por ese mismo lugar, cosa que por otro lado razonaba imposible. Estaba desubicado pero consciente de que era materialmente imposible. Lo que pensé que estaba pasando es que por motivos del régimen que estábamos haciendo y de la rápida pérdida de kilos, al continuar con la medicación habitual que tomaba para controlar la tensión arterial, el sistema eléctrico de mi cerebro me había hecho una mala pasada. Regresamos a casa y de momento desaparecieron esos síntomas.
Segundo aviso: Fue tres días después, el jueves 24 de diciembre, Nochebuena, cuando durante idéntico paseo matinal me repitió aquella sensación, esta vez con un tipo de mareo especial que no había sentido hasta ese momento. A la vista de que los síntomas se complicaban decidimos de mutuo acuerdo acudir a los servicios de urgencias del Hospital General Universitario “Gregorio Marañón”, de Madrid; tomamos una gran decisión en el momento más oportuno; cuando llegamos al hospital mi confusión mental había aumentado y en mi circulación por el sanatorio se me aparecían movimientos de los objetos que sabía perfectamente que no eran reales pero de los que yo mismo tenía que poner referencias físicas porque algo en mi cabeza me decía que estaban sucediendo.
Inmediatamente a nuestra llegada nos habilitaron una habitación en el departamento de Medicina Interna y Traumatología, por no disponer de camas en la zona de Neuro, que hubiese sido a la que debería haber sido destinado.
Me hicieron un escáner cerebral que determino que existía una pequeña mancha entre los lóbulos frontales de mi cerebro que exigía otro escáner, pero este con un tipo de contraste que pudiese determinar la gravedad y urgencia de la situación. Favorablemente esta última prueba determino que, existiendo esa marca, no existía gravedad ni urgencia para dar solución inmediata. Comenzaron aplicándome un tratamiento para paliar lo que en principio podía ser la presencia de un virus, que me produjo resultados favorables inmediatos; no obstante me programaron una resonancia magnética y una punción lumbar para determinar con mayor precisión el problema.
Fue cuando me dirigía a realizar esa resonancia magnética cuando viví esa maravillosa experiencia espiritual: Según yo lo viví, estábamos mi mujer y yo en una sala, frente a nuestros pechos teníamos, ambos, unas placas con luces que parecían querían extraernos esos cuerpos extraños (sólo a mí, porque mi mujer estaba a nivel de Hada Madrina); de repente vi que del pecho de mi mujer salía un haz de luz de muy bellos colores que iba formando delante de ella una bola que yo identifique de energía positiva; sin interrupción me comenzó a pasar a mi lo mismo, delante de mi pecho se formó una masa energética semejante; la energía de mi mujer vino al encuentro de la que había emanado de mí y juntas me entraron en mi pecho proporcionándome una sensación jamás antes sentida. Fue como si alguien tirase de mi mano, de todo mi yo, para arrancarme de aquella situación de confusión y dudas; luego me explico mi mujer lo que había sentido en ese momento y todo cobro un carácter definitivo: Hace años, tuvimos la muy sentida pérdida de los padres de mi esposa; nos marcó con una profunda huella de la que tardamos en recuperarnos; mi mujer y yo mismo teníamos la impresión de que ya habíamos pagado un alto tributo como seres humanos y ella se reveló en el momento de mi indisposición contra quien pudiese querer volver a hacernos sufrir. La energía cósmica o lo que quiera que sea escucho sus demandas y facilito la solución. Supongo que esta demanda tendría un nivel de intensidad difícilmente imaginable. Para mí fue una experiencia espiritual maravillosa.
La posterior punción lumbar y la resonancia magnética determinaron que se había producido un pliegue en la circulación eléctrica de mi cerebro que afectaron a los nervios epilépticos (yo siempre había pensado en la epilepsia como con otros síntomas; parece que existen múltiples formas de afección) y por esos me imaginaba situaciones que en la realidad no ocurrían.
Los resultados de todas las pruebas de la punción lumbar no serán definitivos hasta el lunes próximo, 11 de enero, por lo que tendré que acudir a la cita prevista con los doctores del Marañón.
Durante nuestra estancia en el Sanatorio comprobé la altísima calidad profesional y humana de nuestro personal sanitario; a pesar de que tienen los salarios congelados, que los días que hacen jornadas extraordinarias no van a poder recuperarlos paulatinamente hasta el año 2018, su comportamiento con los enfermos es ejemplar, no dejan traslucir nada de sus problemas personales y sólo hablando cordialmente con ellos y ellas te transmiten sus dificultades para poder tratar a los enfermos aún mejor. ¡¡Impresionante!!
Ese momento de la consulta lo aprovechare para volver a dar un fuerte abrazo a todos los que en ese momento estén trabajando en las habitaciones por las que pase un buen día.

viernes, 18 de diciembre de 2015

Corrupción generalizada: Ruptura democrática mediante tu voto



España disfruta del dudoso honor de figurar en lugar destacado en la relación de países con un más alto índice de corrupción política y empresarial; parece ser que ocupamos la segunda posición de los países más corruptos. El Régimen de Franco institucionalizó la corrupción, era la manera que tenía Franco de beneficiar a sus allegados y perpetuar su Régimen. Pero hay que decir que la corrupción en España data, al menos, del siglo XIX.
Entre las cifras de la corrupción en España, destaca que hay casi 1.700 causas abiertas en diferentes órganos judiciales, más de 500 imputados en estos procedimientos y sólo una veintena cumpliendo condena en alguna de las cárceles del territorio nacional. Un estudio publicado en 2013 cifró en 40.000 millones el coste social de la corrupción en España y, respecto al aumento de fondos para la investigación, Justicia gastó más de 10 millones de euros en reforzar juzgados que investigan casos de corrupción en 2012. El año 2013, el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) cifró en 1.661 las causas abiertas en los diferentes órganos judiciales españoles por delitos relacionados con la corrupción. Éstas afectan a tipos penales como la prevaricación, revelación de secretos, cohecho, tráfico de influencias, malversaciones, negociaciones prohibidas a funcionarios, blanqueo de capitales, apropiación indebida, fraude, estafa, falsedad documental y delitos contra el patrimonio histórico y contra el medio ambiente.
Los grandes casos de corrupción de la España contemporánea son tantos que seguro, al enunciarlos, se olvida alguno; Empezaremos por El Caso Gürtel; “Los papeles de Bárcenas”; La Amnistía Fiscal del señor Montoro (sólo él podrá decir si es un caso de corrupción; los jueces aún no se han pronunciado); El Caso Noos (Iñaqui Hurdangarin y la Infanta Cristina, hija del ex Rey); Caso Emperador (el empresario chino Gao Ping y familiares del ex Rey Juan Carlos); Caso Palma Arena (expresidente balear Jaume Matas); Caso Pokémon (Comisiones ilegales en Galicia, Asturias y Cataluña); Caso Conde Roa (exalcalde del PP de Santiago de Compostela); Caso Baltar (Expresidente de la Diputación de Orense); Caso ITV (Oriol Pujol en Cataluña); Caso Clotilde (Exalcalde de Lloret de Mar, por corrupción urbanística); Caso Mercurio (exalcalde de Sabadell; comisiones por contratos); Caso Palau (saqueo del Palau de la Música); Caso Pretoria (Santa Coloma de Gramenet; urbanismo); Caso Cooperación; Valencia desvío de fondos de ayuda al tercer Mundo); Caso Emarsa (Valencia; aguas residuales); Caso Carlos Fabra; Caso Unión Mallorquina (comisiones); Caso Andratx (urbanismo en Baleares); Caso de los ERES (Andalucía, soborno y fraude); Caso Malaya (Marbella; urbanismo); Caso Caja Castilla La Mancha; y ya más recientemente, en Cataluña, el caso que afecta a la familia de Jordi Pujol, y del que me gustaría hacer algunas disquisiciones por considerarle sintomático de los que ha estado ocurriendo en este periodo de “Maravillosa Transición” hacia la democracia. El conocimiento de estos hechos por los ciudadanos comienza con las acusaciones de Pascual Maragall en el Parlamento de Cataluña, acusando al gobierno de Convergencia de que “su problema era del 3%”. La revelación progresiva del manto de corrupción existente en Catalunya y en el que parece estar implicada directamente la familia del expresidente que ha gobernado 23 años tiene tintes semejantes a los descritos en una película de Spencer Tracy. La dudosa forma de acumulación de riqueza por parte de los diversos miembros de la familia Pujol, parece ser un hecho respecto en el cual habría existido una cierta connivencia, o al menos silencio, por parte de un sector de la población catalana, la cual se haría acreedora, sino de una responsabilidad jurídica, sí moral y política. Ahora bien, habría que distinguir varios tipos de silencio. En primer lugar, el silencio de los que no sabían lo que estaba ocurriendo. Ciudadanos que desconocían esas prácticas, muchos de ellos votantes de CiU o de otras formaciones políticas. Pero la ignorancia no les (nos) excusa de cierto grado de responsabilidad, ya sea moral o política. Una sociedad bien organizada debe tener una ciudadanía más activa y exigente respecto del control de sus representantes. Y en Catalunya, esa sociedad ha estado, hasta hace poco tiempo, ausente. O ha estado en modo reposo, temerosa de las represalias sociales si se animaban a criticar al líder catalanista. Entre estos ignorantes, tienen una especial relevancia y responsabilidad los medios de comunicación catalanes. Pero lo que para mí es mucho más importante es el silencio del resto de formaciones políticas que, al parecer, no sabían lo que estaba pasando en Cataluña. Pues yo no me puedo creer que con los servicios de inteligencia que posee el Estado Español no hubiese ningún informe que desvelase esta situación; en consecuencia la pregunta a hacerse es ¿Si los distintos gobiernos que en este país ha habido desde el comienzo de la Transición hasta nuestros días sabían esto, por qué no han hecho nada al respecto hasta el día de hoy? Pues yo mismo me contesto: Convergencia, partido que gobernaba en Cataluña, ha sabido aprovecharse de la necesidad que los gobiernos del Estado, de distinto matiz político, necesitaban su apoyo para constituir esos equipos de gobierno y mantenerse en el poder. Y como resumen, miraban para otro lado, siendo tan responsables o más de los casos de corrupción de la familia Pujol. Por lo que se puede concluir, sin riesgo de error, que las formaciones políticas que hasta ahora han gobernado el país, han adolecido de hacer primar el sentido de Estado sobre el interés partidista. Por otro lado, las copias ideológicas (con mejor aspecto y más televisivas) de formaciones que acumulan enorme cantidad de procesos no creo que merezcan demasiada consideración a la hora de emitir un posible voto.
La Socialdemocracia también ha fracasado al presuponer que los capitalistas, a cambio de conseguir que no se les disputase por la ciudadanía la propiedad de los medios de producción, iban a ser capaces de permitir que el nivel de vida de la totalidad de los trabajadores alcanzase unos estándares del Estado del Bienestar tales que disfrutasen de unas condiciones de vida de satisfacción suficiente, a través del reparto justo de las plusvalías que el trabajo producía; la experiencia ha demostrado que cuando a los capitalistas se les conceden condiciones legales suficientes, a través de disposiciones de gobiernos más afines a sus intereses que a los de la mayoría de los trabajadores, se comportan vorazmente, apropiándose de la totalidad del beneficio que debería ir a parar a los trabajadores.
En consecuencia, sólo opciones que planteen en sus programas políticos la ruptura con todas las formas de corrupción posible, sólo verdaderos programas socialistas que pretendan sancionar adecuadamente estas actitudes, serán dignos de representar los intereses de la mayoría de la clase obrera, incluida la clase media.
No obstante, la primera condición a cumplir para que se pueda alcanzar ese objetivo es ir a votar el día 20 de diciembre, para evitar lo que está pasando con el más de millón y medio de ciudadanos españoles que han tenido que emigrar y que están encontrando múltiples dificultades que les impedirán ejercer su derecho de sufragio, de los que  su mayoría no votarían las opciones de un partido político que su gobierno les ha obligado a irse de su país para buscar fuera una vida mejor.

lunes, 2 de noviembre de 2015

La imprescindible Transición Española de 2015 para terminar con la Corrupción



En el año 1975, tras la muerte de Franco, España se debatió ante el cambio de Régimen Político entre la ruptura con todo lo que había significado la anterior dictadura de los militares (si bien es cierto que esta posición sólo fue defendida por el PC que entonces representaba Santiago Carrillo) y la reforma posible del existente, con creación de una democracia con Parlamento Representativo a través de elecciones libres y democráticas (postura abalada por el resto de partidos políticos). Triunfo la idea de la aplicación de la Reforma Posible y en estos momentos percibimos con mediana claridad lo que aquello significo para la vida actual de los españoles.
La Transición significo dos cosas, la instalación de las libertades políticas, pero también la consolidación de un régimen bipartidista, opaco en sus trasfondos económicos,  oligárquico en su manifestación institucional y corporativo en lo político. Es decir, la consolidación de un estatus que invalidaba o impedía el desarrollo consecuente de las libertades a otros ámbitos y esferas indisolublemente ligados  a las mismas: la transparencia, el control democrático, la justicia social y la modernidad en definitiva. Cuando, en el año 1979, el PSOE abandona el marxismo, no es tanto por el matiz filosófico de la cuestión, sino por convertir al partido en un sucedáneo del Partido Demócrata de los EE UU en España. Tras la caída del muro de Berlín, la socialdemocracia quedo como único referente de la izquierda ante el capitalismo, por ello la socialdemocracia tenía una tarea tremenda: ser un referente  de anticapitalismo, no en el sentido negativo de antes, sino con otra política. Y ha fracasado.   
En este devenir hasta el presente en España han gobernado partidos como la UCD, de aparente centrismo político, el PSOE (durante 14 años, en una primera etapa y otros 8 años posteriormente) y el PP, difícil de encuadrar incluso en la derecha Europea (8 años en la etapa de gobierno de Aznar, y 4 bajo la presidencia de Mariano Rajoy)  y España ha pasado de ser la octava potencia económica a un país que, según los técnicos, está endeudado en tres veces su PIB, a estar sometida a la tutela de la Troika Europea mediante el rescate financiero para tapar el enorme agujero económico proporcionado por la banca.
Están convocadas elecciones generales para el 20 de diciembre de 2015 y en ellas el pueblo español se juega una segunda posibilidad, quizá la última, de hacer del país un lugar donde residir todos sus habitantes con trabajos dignos y convenientemente remunerados, que permitan a los trabajadores vivir de sus trabajos, terminando con la enorme grieta de diferente situación económica entre ciudadanos de un mismo país que estos gobiernos anteriormente referidos han permitido. Un país que mediante la inversión, pública y privada, impida que sus mejores talentos, formados en nuestras universidades y escuelas públicas, tengan que huir a otros países de Europa, para poder trabajar, en la mayoría de los casos desperdiciando su saber y conocimientos. Una nación que proteja a sus seres más necesitados, mediante la aplicación de las leyes de ayuda a los dependientes, mediante la creación de miles de puestos de trabajo para poder desarrollar esta misión. Un país que legisle adecuadamente para controlar a la banca privada, terminando con los disparatados privilegios de los consejeros bancarios, por cierto posible de hacerse en la actualidad con la simple aplicación de un artículo de la actual Constitución (el 128, quiero recordar) que permite regular las actividades privadas siempre que sea para beneficio del Estado. Un sitio en donde la justicia sea igual para todos (pero de verdad, no como ahora que sólo sirve para que algún espabilado lo mencione, haciendo reír al resto de comparecientes), acabando con la prebenda de la separación de la justicia civil de la militar. Donde las congregaciones religiosas paguen sus impuestos como el resto de vecinos y donde se restituyan los bienes legal pero arteramente expropiados a la totalidad de los ciudadanos; donde los más ricos paguen en relación progresiva con sus bienes; donde se dote al Ministerio de Hacienda (a sus funcionarios) de los medios humanos y materiales necesarios para terminar con una de las más importantes lacras de esta democracia: El fraude fiscal. Donde las empresas públicas de servicios, privatizadas de manera indiscriminada por todos los gobiernos que han sido, puedan ser revertidas a propiedad pública cuando no sean capaces de satisfacer las necesidades de los vecinos más necesitados. Un país que audite la deuda pública para determinar si existe deuda factible de ser considerada impropia e ilegítima y se obtengan quitas de esa deuda indebidamente adquirida. Una sociedad que modifique el código penal y la ley electoral; el CP para endurecer las penas por los delitos cometidos por políticos en el ejercicio de su cargo, sin redención de pena y con el agravante de doble aplicación de la sanción legislada para estos individuos, con la obligación de devolver lo robado o apropiado indebidamente, sin que esto signifique reducción de la condena sino incremento en caso contrario; la Ley Electoral para que cada voto valga igual independientemente de la circunscripción en que se emita y asegurando que la mayoría absoluta no la obtendrá ningún partido que no obtenga, al menos, la mitad más uno de los votos posibles (conjunto de posibles electores), no de los votos emitidos, creando normas insoslayables para que nadie pueda enajenar bienes públicos en ningún orden de la administración pública (Local, autonómica o nacional), sin que se exija la celebración de un Referéndum entre todos los españoles afectados para permitir esa venta. 
Todos los españoles medianamente informados saben perfectamente que en estas elecciones nos jugamos el que los ciudadanos seamos parte importante del posible cambio, siempre y cuando pensemos en qué tipo de país queremos dejar a nuestros hijos y nietos; es posible que tengamos que realizar algún pequeño esfuerzo personal pero, sin duda, que compensará por el resultado obtenido. Sólo queda pensar individualmente que partido o formación política sería capaz de llevar estos deseos a convertirlas en realidad y votar por él